Tu relación dejó de ser sana y se está volviendo violenta, si reconoces alguna de la de las siguientes conductas...

Aislamiento: quiere impedir que mantengas una vida social con otras personas.
Celos: te dice que coqueteas con otros/as, que te comportas de forma provocativa.
Acoso: durante y aún después de terminada la relación, te vigila, te sigue, te espera a la salida de los lugares en que te encuentras, te acosa con llamadas, regalos.
Descalificación: te critica, usa frases despectivas, se burla, te ofende, ataca tu autoestima, te compara con otras personas.
Humillación: te ridiculiza en público, revela información tuya a través de la palabra, del facebook, te hace escándalos.
Manipulación emocional: te chantajea para conseguir lo que quiere, te tiende trampas, te presiona, te castiga o se hace la víctima.
Indiferencia afectiva: se muestra insensible, desatento/a, te ignora, deja de hablarte, niega sus errores, desaparece unos días sin decirte por qué.
Amenazas: amenaza con pegarte, quitarte algo, dejarte, incluso te puede amenazar con suicidarse.
Abuso sexual: te obliga a mantener relaciones sexuales. Si te niegas te acusa de anticuada/o, pone en duda tus sentimientos o tu amor por él.
Egocentrismo: está convencido/a que sus actividades, sus estudios o sus obligaciones son lo más importante del mundo y lo fundamental de su vida. Exige que te adaptes a eso y dejes de lado tus proyectos por él/ella.